Por Erin Scherer
“¿Dónde estaba esto hace dos años, cuando mi mamá murió?”, preguntó una participante en la conferencia sobre el final de la vida realizada el año pasado en la parroquia Queen of Peace, en Aurora. El encuentro reunió a varios ministerios que acompañan a las familias en los últimos momentos de vida, ofreciendo recursos, orientación y un recordatorio de que, en Cristo, la muerte no es el final.
Como católicos, afirmamos la dignidad de toda vida humana, desde la concepción hasta la muerte natural. Sin embargo, muchos dudamos en pensar en el final de la vida o desconocemos los recursos y ministerios que la Iglesia ofrece para ayudarnos a prepararnos, tanto espiritual como de manera práctica, para este paso sagrado.
Un llamado a trabajar juntos
Durante varios años, la Fundación Católica y Catholic Funeral and Cemetery Services of Colorado (CFCS, por sus siglas en inglés) han ofrecido actividades y acompañamiento en distintas parroquias de la arquidiócesis de Denver. Más recientemente, el hospicio católico Emmaus se unió a esos esfuerzos. Aun así, muchos párrocos notaron el cruce de los ministerios.
“Después de que un sacerdote me preguntó: ‘¿Por qué no están trabajando juntos? Recibo llamadas de distintos ministerios’, finalmente nos cayó el veinte”, recordó el diácono Marc Nestorick, subdirector de desarrollo misional de CFCS. “Decidimos unirnos y trabajar como un solo grupo, manteniendo nuestras propias misiones e identidades”.
En respuesta, representantes de la Fundación Católica, CFCS, Emmaus Catholic Hospice, los Caballeros de Colón, St. Raphael Counseling y Respect Life Denver comenzaron a reunirse. Su visión era sencilla pero poderosa: formar una red unificada para servir mejor a los fieles en la atención y preparación para el final de la vida.
“Esperamos con entusiasmo poder trabajar en conjunto, en lugar de hacerlo por separado, para ayudar a nuestra arquidiócesis a comprender las muchas maneras en que podemos apoyar la planificación del final de la vida”, señaló el diácono Steve Stemper, director de la Fundación Católica.
Construyendo una red
Durante los últimos meses, los seis apostolados han orado, planeado y colaborado para formar lo que hoy se conoce como la Red de Atención al Final de la Vida (End-of-Life Network). Al unir esfuerzos, han creado materiales comunes, coordinado eventos y fortalecido los lazos entre ministerios.
“Ya estamos viendo un mayor diálogo”, dijo el diácono Marc. “Ahora podemos llegar a más personas y transmitir el mensaje sobre el final de la vida y la santidad de la vida a un público más amplio”.
Cada ministerio aporta su propia misión y carisma a la red.
“Consideramos que esto es una parte esencial de nuestra misión de defender toda vida humana, desde la concepción hasta la muerte natural”, afirmó Jennifer Torres, coordinadora de participación comunitaria de Respect Life Denver, un ministerio de Caridades Católicas. “Esperamos que nuestra participación ayude a difundir la comprensión de lo que realmente significa respetar la vida en todas sus etapas”.
“A través de la red, los Caballeros tenemos una oportunidad única de fortalecer los hogares católicos ofreciendo recursos y apoyo en áreas que merecen mayor atención”, explicó Anna Coffey, de la agencia Wheaton.
“Nos entusiasma ser parte de un esfuerzo que educa a los fieles sobre la importancia de tener un testamento y establecer directrices para el final de la vida”, añadió el diácono Steve. “Contar con planes evita conflictos legales o familiares, y garantiza que se cumplan los deseos de cada persona al momento de su muerte”.
Esta colaboración ya ha sido una gracia y promete dar grandes frutos.
“Tenemos seis ministerios vibrantes que se han unido. La mayoría de las diócesis ni siquiera cuenta con uno o dos con la capacidad que todos nosotros tenemos, así que es una oportunidad maravillosa la que tenemos aquí en Denver”, comentó el diácono Marc.
“Esperamos que los fieles comprendan cuán bendecidos estamos dentro de la Arquidiócesis de Denver por tener tantos apostolados que ayudan a educar, guiar y acompañar a las personas en sus decisiones a lo largo de la vida, y que sepan que no están solos”, añadió el diácono Steve.
Un regalo para los fieles
La Red de Atención al Final de la Vida hace mucho más que compartir recursos: fomenta comunidad entre quienes sirven.
“Valoramos profundamente la naturaleza vivificante de esta comunidad”, dijo Jennifer, “que ha sido fuente de descanso, renovación y propósito compartido mientras caminamos juntos en esta labor sagrada.”
Lanzamiento
La Red de Atención al Final de la Vida se lanzará oficialmente este mes de noviembre, en el marco del Mes del Respeto al Final de la Vida. A partir de enero del 2026, las parroquias de toda la arquidiócesis organizarán eventos educativos para ayudar a los católicos a prepararse para esta etapa de la vida.
Para más información y recursos, visita archden.org/eoln.

