En una tarde de emoción y profunda fe, la comunidad escolar de la Academia Católica Frassati en Thornton se reunió este jueves para celebrar un momento histórico y lleno de significado: la inauguración de su nueva capilla y la canonización de san Pier Giorgio Frassati, el joven santo que inspiró el nombre de este lugar sagrado.
El arzobispo Samuel J. Aquila celebró esta nueva etapa para la escuela con una Misa especial, a la que asistió gran parte de la comunidad escolar, unida en oración y alegría por este significativo momento.
Durante su homilía, el arzobispo recordó la ejemplar vida de san Pier Giorgio Frassati, destacando su profunda humildad, generosidad y fe inquebrantable. Desde temprana edad, Frassati demostró una sensibilidad especial hacia los más necesitados, actuando siempre con discreción y amor auténtico. “Una madre y su hijo tocaron la puerta buscando ayuda, y Pier Giorgio vio que el niño no tenía zapatos. Se quitó los suyos y se los dio. Él lo hizo en silencio. No iba corriendo, diciendo: ‘miren qué grande soy, cuán generoso soy con lo que he dado’, sino que lo hizo como Dios lo hace”.
También exhortó a los presentes a reflexionar sobre el verdadero significado de la fe cristiana y la gratitud, recordando que cada uno está llamado a la santidad, sin importar la edad o condición.
“Brota de la fe en Jesucristo. Brota de conocer a Jesús, de encontrarme con Jesús, de conocer mi propio pecado, y de que él me perdona”. Inspirándose en las palabras de san Pablo a Timoteo, subrayó: “Sé ejemplo para los creyentes en la palabra, la conducta, el amor, la fe y en la pureza”. Luego afirmó con convicción que “los jóvenes pueden cambiar el mundo”, y puso como ejemplo a san Pier Giorgio y a san Carlo Acutis, jóvenes cuya vida “tocó al mundo entero” desde una entrega total a Cristo.
El arzobispo concluyó invitando a las personas a renovar su compromiso con la fe, recordando que “todos estamos llamados a ser santos. Cada uno de ustedes, incluso yo, estoy llamado a ser santo”. Los animó a profundizar en el amor a Jesucristo y a la Eucaristía, y a seguir el ejemplo de humildad y servicio de san Pier Giorgio Frassati y san Carlo Acutis, quienes nos muestran que la santidad no es algo lejano ni reservado a unos pocos. “No hay nadie en este mundo que no esté llamado a la santidad”.
Al finalizar la Misa, el arzobispo Samuel fue sorprendido por estudiantes de la escuela, quienes le entregaron obsequios hechos a mano por cada clase como regalo de cumpleaños y en agradecimiento por el apoyo brindado a la institución. Al concluir la celebración eucarística, los asistentes tuvieron la oportunidad de saludarlo y tomarse fotos con él.
El padre James Spahn, párroco de la parroquia St. John Paul II, que actualmente utiliza este lugar como hogar provisional mientras se construye su iglesia, compartió con gratitud y recordó con cariño los comienzos sencillos del lugar, “Y miren hasta dónde hemos llegado, de esta cafetería sencilla y entusiasta a una hermosa capilla con bancas».
Además, hizo una emotiva conexión personal al señalar que estas mismas bancas tienen un significado especial para él: «Estas son las bancas en las que me sentaba cuando era niño, creciendo con mi familia en la parroquia Holy Name, cuyas bancas me siguen persiguiendo”. Y finalmente agradeció a la escuela y al arzobispo por el apoyo en este camino compartido.
Los padres de familia que asistieron a la Misa también se mostraron muy emocionados por la inauguración de la nueva capilla. “Han hecho un trabajo hermoso. Ahora será más significativo, porque hay una capilla: Jesús está en la escuela. ¡Es una verdadera bendición!”, compartió Linhdan, madre de familia en la escuela.
Renovación
Desde su apertura en 2017, la Academia Católica Frassati ha crecido significativamente, transformando su antigua cafetería en un espacio temporal para las Misas escolares y dominicales de St. John Paul II.
Inicialmente, el área debía montarse y desmontarse diariamente para la Misa y el almuerzo, lo que implicaba mucho esfuerzo. Sin embargo, en el 2020 la pandemia permitió que el espacio se usara permanentemente como capilla, pero con un aspecto industrial, y poco acogedor para un lugar de oración.
Su directora fundadora, Sara Alkayali, impulsó un proyecto de renovación con constructora Horizon West Builders y un arquitecto. En el 2023, gracias a una donación de bancas de la parroquia Holy Name y la ayuda voluntaria de Horizon West Builders, la capilla pudo consolidarse como un espacio de oración permanente.
En 2024, gracias a una subvención parcial de $20,000 de la Fundación Koch, la escuela lanzó una campaña para completar los fondos necesarios para renovar la capilla. Con un presupuesto total de $40,000, se realizaron mejoras significativas, como la instalación de una imagen de la Virgen de Guadalupe, un tabernáculo con base de mármol, renovación del piso y techo, y el reemplazo de puertas metálicas por vidrio con un crucifijo.
Generosidad
Durante la celebración, Eileen Michalczyk, presidenta de la Academia Frassati, expresó su más profundo agradecimiento al arzobispo, al personal docente y a toda la comunidad escolar que se unió para hacer realidad este sueño. Destacó especialmente la generosidad de Horizon West Builders, la constructora que no solo llevó a cabo el proyecto, sino que también donó su tiempo y recursos para que esta capilla fuera una realidad palpable para todos.
“Tenemos la oportunidad de impactar a la próxima generación y devolver algo a la Arquidiócesis de Denver, que le ha dado tanto a nuestra familia durante los últimos 30 años”, dijo Luc Neitenbach, gerente de proyecto en Horizon West Builders y padre de familia de la academia Frassati, a El Pueblo Católico.
Pero más allá del trabajo de construcción, este logro no habría sido posible sin la generosidad y el compromiso de la comunidad de Frassati, especialmente de los padres de familia que se unieron con entusiasmo a esta causa. Shannon y Joe Batal, padres de familia y donantes clave para completar el proyecto, compartieron su visión y esperanza para la capilla.
“Rezo para que la capilla de Frassati fomente en nuestros niños la reverencia y una conexión más profunda con Dios. Espero que la belleza del espacio eleve sus corazones y mentes hacia el Señor, creador y dador de todo lo bueno y verdadero”, expresó Shannon.
También mostró su emoción por el nuevo tabernáculo: “Es tan hermoso y ornamentado, un lugar digno para el Santísimo Sacramento. Me siento agradecida porque sé que la presencia del Señor en el tabernáculo es fuente de gracia y bendición para toda la comunidad de Frassati”.
“Creemos que la forma en que usamos nuestro tiempo y recursos refleja lo que realmente valoramos. La Eucaristía es el centro de nuestra fe, de nuestra vida y de la escuela. Apoyar este proyecto estaba perfectamente alineado con nuestros valores”, agregó Joe Batal, esposo de Shannon y padre de familia.
Presencia real
Para el padre Adrián Hernández, capellán de la escuela, la bendición de la capilla “es darle un alma a la escuela”, que ahora cobra un nuevo sentido, porque en medio de ella late la presencia real de Cristo en la Eucaristía.
El padre Adrián también resaltó el impacto espiritual que espera que este espacio tenga en los estudiantes: “Sueño con que sea un lugar donde los niños descubran que no están solos, que siempre hay un amigo esperándolos… Que esta capilla sea un refugio donde aprendan a escuchar a Dios en silencio y, al mismo tiempo, un faro que ilumine sus decisiones con fe, esperanza y amor.”
Por su parte, Eileen destacó cómo la belleza de la nueva capilla no solo eleva el espíritu, sino que también ayuda a los estudiantes a enfocarse en la Misa, la oración y la adoración: “La belleza nos conduce a Dios, y ahora podemos decirles a los niños que Jesús tiene un hermoso hogar en nuestra capilla”.
Desde el corazón del aula, los maestros también han vivido con profunda emoción la transformación espiritual de la escuela. Elina Faulkner, maestra de preescolar desde los inicios de la escuela, compartió cómo este cambio ha impactado a toda la comunidad y cómo el ejemplo de san Pier Giorgio Frassati sigue inspirando tanto a niños como a adultos:
“Es una gran bendición ver cómo nuestra escuela crece espiritualmente con la inauguración de esta capilla. Es un recordatorio de que Dios camina con nosotros en cada etapa de nuestra vida escolar y comunitaria”, dijo. “La historia de cómo nació nuestra capilla refleja también la fe de nuestra comunidad estudiantil: nos enseña que las cosas buenas toman tiempo, paciencia y entrega”, señaló.
San Pier Giorgio Frassati
Con la reciente canonización de san Pier Giorgio Frassati, su ejemplo cobra aún más fuerza en la academia que lleva su nombre. Su fe y entrega sigue inspirando a toda la comunidad escolar, mostrando que la santidad es alcanzable en la vida diaria para estudiantes, docentes y familias.
“Qué mejor guía para esta comunidad escolar que el patrocinio espiritual de san Pier Giorgio Frassati. Con su vida alegre, generosa y profundamente entregada a la verdad, nos recuerda que se puede contemplar a Dios en lo cotidiano: en el estudio, en el deporte, en la amistad y en el servicio a los pobres”, expresó el padre Adrián. “Que nuestra escuela lleve su nombre y que ahora tengamos una capilla es una forma de decirles a los niños: ‘La santidad no es un ideal inalcanzable; es la aventura más hermosa que puedes vivir, y está a tu alcance’”.
“Era una persona común, alegre, que amaba la naturaleza y compartir con amigos. Eso lo hace cercano a los niños, porque ven en él a alguien que disfrutaba las mismas cosas que ellos. Pero también descubren en su vida un ejemplo de generosidad y servicio a los más necesitados. Inspira a los alumnos a vivir con bondad, alegría y entrega”, agregó Eileen.
“San Pier Giorgio Frassati nos inspira a vivir nuestra fe con alegría, servicio y valentía, y nos motiva a seguir su ejemplo de confiar en Dios y poner nuestra fe en acción”, concluyo la maestra Elina.
El ejemplo de san Pier Giorgio Frassati no solo inspira, sino que llena de esperanza y alegría a la escuela. “Este decreto oficial para nuestra capilla y el continuo embellecimiento del espacio dan honor y gloria a Dios, que es lo que siempre nos esforzamos por hacer en la academia católica Frassati”, concluyó Eileen.

