Por Andrew Hagan
Voluntario, Sidewalk Advocates for Life
Asistente al Simposio Provida 2024
Soy provida. Es algo que, como católicos, la mayoría de nosotros —si no es que todos— diríamos. Pero aunque todos podamos afirmar ser provida, ¿qué significa realmente?
Una definición sencilla de manual es que ser provida significa creer que todos los seres humanos, sin importar las circunstancias, la edad o las discapacidades, tienen un valor inherente que debe ser respetado.
Ahora bien, claro que todos creemos en esto, pero muchas veces resulta difícil saber cómo expresar la dignidad humana y cómo defenderla. No basta con creer que todo ser humano tiene valor ni con decir que uno es provida. San Santiago nos recuerda en su carta que “la fe, si no tiene obras, está muerta” (Santiago 2, 17). Así que si nuestra fe en Jesús debe traducirse en acción, también nuestra convicción en la causa provida de Cristo debe expresarse en hechos. Por eso los animo a buscar más formas de ser provida, especialmente a los jóvenes de preparatoria, a través del simposio provida.
El Tercer Simposio Provida para estudiantes de preparatoria, se llevará a cabo el próximo 8 de noviembre en la parroquia St. Mary en Littleton. Este evento es una oportunidad especial para que los jóvenes se involucren en el movimiento provida, aprendan lo que enseña la Iglesia y por qué, escuchen testimonios profundos de personas con experiencias de primera mano sobre los horrores del aborto, aprendan a acompañar a mujeres en crisis y se conecten con otros jóvenes provida.
El simposio comenzará con una Misa celebrada por el arzobispo Samuel J. Aquila, seguida de un desayuno de Chick-fil-A. Durante la jornada escucharemos a distintos ministerios provida, entre ellos Bella Health + Wellness, Students for Life, grupos provida universitarios y muchos más. La doctora Catherine Wheeler, ex ginecóloga-obstetra y exproabortista que hoy es líder en el movimiento provida, compartirá sobre la cultura de la muerte, cómo enfrentarla y cómo ayudar a las mujeres en crisis. También habrá el testimonio de una mujer que relatará su experiencia de lucha y sanación tras un aborto.
Gracias a cada uno de estos ponentes, los asistentes podrán conectar con otros jóvenes provida, recibir ánimo e inspiración, y vincularse con organizaciones provida para comenzar a marcar la diferencia en el movimiento.
La cultura en la que vivimos hace que ser provida sea una tarea difícil. Se nos critica, se nos menosprecia e incluso se nos odia. Pero Jesús sonríe desde el cielo, diciendo: “Lo que hicieron a uno de estos pequeños, a mí me lo hicieron”.
Por eso te animo: si conoces a alguien en la preparatoria, o si tú mismo eres estudiante, participa en el simposio y descubre cómo quiere Dios obrar a través de ti.
Jesús nos pide valentía. Si tú —ya sea en la preparatoria o un poco mayor— sientes el llamado a hacer la diferencia, conéctate. Hay muchísimas organizaciones que aman y sirven a los demás defendiendo la vida: centros de ayuda para embarazadas, voluntarios que rezan en las aceras frente a clínicas de aborto, retiros de sanación para quienes han pasado por un aborto. También puedes ayudar en otras áreas, sirviendo a los ancianos, a víctimas de trata, a los pobres y enfermos. Así que ora, espera y cree que Dios, a través de nosotros, está haciendo la diferencia en el mundo, salvando vidas y mostrando lo que significa ser verdaderamente provida.

